miércoles, 29 de septiembre de 2010

La hora del cinco

Yo sabía que esto me iba a pasar, lo sabía.
Cuando mis compañeros me dicen que se sacan notas entre el 4-6 en sus parciales/finales, es como que yo me pongo contenta porque aprobaron, pero digamos que yo nunca pase por esas instancias. Y no es que soy una traga, porque mis instancias van de aprobar muy bien a desaprobar muy mal. Lo mio va por los extremos.
Como ya dije, nunca me saque entre esos tres números, pero sabía que alguna vez en mi vida universitaria pasaría. No se puede escapar de esos números supongo.
Y, ¡ojo! No está mal. Digo, al fin y al cabo, aprobé. ¿Por qué no cierro el pico, me felicito porque aprobe y sigo mi vida como si nada? He aquí la verdad, no puedo. No puedo seguir mi día sin hablar sobre este tema. Lo tengo que largar.
Había estudiado para este parcial. Juro que estudie bastante, preste atención, le di bola. El parcial lo tuve la semana pasada, era el primero de esta materia y he de decir que fue uno de los más largos que tuve. Pero no importo, lo hice y salí con la sensación de que me había ido bien. Tranqui.
Hoy sorpresivamente mi profesor había corregido los parciales a una semana de haberlos entregado. Lo cual tiene su lado bueno y su lado malo. Cuestión que previamente a entregarlos nos informa que hay dos o tres desaprobados, y tres o cuatro que se sacaron un 4- y que para el próximo parcial se tenian que sacar más de 5. Yo, obviamente, rogando que no me tocara ninguna de esas dos situaciones, el profesor prosigió a decir nombre y número de nota (escracho total).
El desfile de los 8 y 9 se dieron cita en la listita de mi profesor. Y cuando llegan a mi nombre (ya habiendo dicho dos 4- y un 2) me mira como si nada y tira la nota.
El número 5, como bien dice mi título.
Mi primer 5.
Lo primero que pensé no fue "¡Aprobé!". No, no fue eso. Soy tan rompe pelotas que dije "¿Por qué 5?" mientras seguian los 7, 8 y 9. Y bueno, admito que no estuvo buena la sensación durante el resto del día.
Fue un sabor amargo. Como que me gusto aprobar el primer parcial del cuatrimestre, pero no con esta nota.
Conclusión: callarme más, y ponerme a estudiar más. Supongo.
¿Qué opinan? Acepto puteadas, es un blog libre de censura.

martes, 21 de septiembre de 2010

Ese día que me pasa una vez al mes

No estoy hablando del período si pensaron para ese lado. Porque este día me viene todos los meses, y no tiene nada que ver con esto -o capaz lo potencia, como sea. Es ese día en donde quiero mandar todo a volar, decir un par de palabras fuertes, dar un empujón al que se lo merece e irme lejos.
Sí, sí, el día de furia como diria señorita Pichot.
Es que todo viene diez puntos, o parece que todo esta bárbaro, hasta que te cae ese baldazo de agua fría que te dan dos sensaciones: tristeza o angustia...y la ira. Furia total que no sabes como calmar.
Particularmente hace unos minutos estuve entre hablar con la primera persona del msn, contar mi problema y tirar miles de maldiciones. O llamar a la persona causante de esta furia y decirle una que otra cosita. Probablemente, más de una subida de tono.
¡Es que todo viene bien! ¿Por qué la necesidad de cagarme el día de esta forma? Parece necesidad del otro, o necesidad del destino o del más allá que no tenes que estar diez puntos. NO. Algo malo tiene que venir.
Como estoy en mi día de furia del mes, les voy a decir a esta persona, al más allá y al destino: VAYANSE TODOS A PASEAR.
Hoy no me van a arruinar el día.
Ah, ¡feliz primavera para todos!
Que su día de furia se de una vez por año y no muy seguido.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

A todos nos gusta usar remerita en medio del invierno

Hace unas semanas se empezo a palpitar la primavera en terreno bonaerense. Lamentablemente, esto duro poco, pero queria hablar sobre la sensación que provoca un poco de grados más. Voy a intentar explicarlo de acuerdo a lo que a mi me pasa, pero parece que no soy la unica.
Yo si veo en un noticiero 17º es suficiente para decirme "Me tengo que poner una remera". Lastima que lo emplee medio tarde de mi reciente descubrimiento: 17º quiere decir no mucho frío, pero si hay viento, ¡agarrate! Agregale que yo siempre voy para el lado de la Costanera, donde en lugar de 17º hara 13º. (Es una exageración, lo sé, pero capaz no estoy tan errada eh).
La peor que me paso fue salir medio abrigada pensando que sí hacia frío, y ver que todo el resto anda en remerita. Creo que es peor que morirte de frío por pensarte que hacia calor. ¡Es lo peor! Porque mientras todos disfrutan del mini veranito, vos como naba estas emponchada como si hubiera 17º grados con viento.
Estoy esperando con ansias la primavera. Es la unica estación del año en donde no tengo problemas con que voy a ponerme. Lo juro. Tengo remeras de todos colores y tipos. Tengo sandalias de todos los colores y tipos (mentira, pero más que zapatos de invierno, seguro). Todo es más simple en primavera. No me tengo que enponchar tanto.
Reitero, espero con ansias la primavera. Finales de invierno + lluvia de Santa Rosa no está copado.