miércoles, 29 de diciembre de 2010

Resumen de este año que va a pasar a ser viejo

Año caótico por varios motivos.
Por un lado empezar finalmente la carrera fue una de las cosas destacadas en la lista. No quiere decir que haya sido pacifico y bello. Fue un rompedero de trasero, y dolio, pero de alguna forma...¿valio la pena? Meti varias materias, eso me enorgullece. No me enorgullece recursar por primera vez, pero bueno, rogaremos que el año nuevo me traiga más suerte. Amigos nuevos hicimos. Y deshicimos al toque en ciertos casos. Capaz los que no deshice se mantendran por un tiempito más.

Mantener el novio que me consegui el año anterior no fue tarea facil. Pero puedo decir que fue placentera, y estoy contenta de decir que ya estamos hace un año y monedas, y que si bien me acabo de pelear con él, me cuesta pensar que nos vamos a separar (salvo que tenga la yeta que me corte porque descubrio que soy insoportable). Ya tenemos una semana de vacaciones realizadas, conocemos a nuestras familias, nos soportamos mutuamente un poco, puede que vaya en serio no?

Buscarme trabajo es otro historia. Parece que mi inexistente experiencia pesa más que mis ganas de trabajar. Conseguir trabajo de lo que estudio olvidate (productoras de television, castineras, etc...call me), asi que me tire por los trabajos que es mas probable que me llamen. Lo positivo es que ya pase por mi primera entrevista, y no fue tan terrible (aunque todavía espero que me llamen) . Esperemos que este año nuevo me venga con varias entrevistas, y con ellas, un trabajo.

Familia, bien, gracias. Seguimos siendo la misma cantidad, ningun embarazo en puerta por parte de nadie. Siguen igual de hinchas, pero eso creo que ya no cambia. Amo a mi familia por más que me vuelva loca.

¿Manías nuevas? ¿Algo extraño en mi? Descubri que capaz estoy un poco más flaca, eso nunca es malo. Que me encanta mi pelo largo y que no me lo corto por más que suframos 40º. Soy muy molesta, soy gritona y llorona, y eso creo que no es nada nuevo. Soy responsable, o eso era antes, ahora me cuesta un poco pero hago lo posible para mantenerme en el standard.

No quiero felicidad absoluta para el 2011, siendo que es el último año del ciclo según los mayas. Quiero un trabajo, quiero que me vaya bien en la facu, quiero darme cuenta de que las boludeces no me tienen que afectar.

Pasen un muy lindo año, con seres queridos, y si no lo son, piensen que tienen otra oportunidad para pasarla mejor el año que viene.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Las listas no son buenas

Voy a contar un incidente que probablemente recordare toda mi vida.
Mentira, solo lo voy a recordar durante el año que viene (con suerte, no más).

Lo peor es que tu siguiente año dependa de que tu nombre este en un lista. Y si no lo estas, te estas llevando una mezcla de mal humor y demás a tu casa hasta el año que viene. Es recordar ese momento por bastante rato. Y contandolo te vas a hartar aún más, no solo de recordar, pero sino también por los comentarios de nuestros familiares/novios/amigos.

Tuve un día extenso, y mi nota dependia de si habia metido seis respuesta bien de diez. En un comienzo iban a decir primero quien eran los que desaprobaban, pero decidieron hacer la inversa: decir quienes aprobaban. Por ende mis esperanzas estaban en que me podían llamar entre esos nombres. Llaman al primero, al segundo, al tercero...ninguno era yo. Y siguio así hasta la ultima hoja que seguía sin ser mia.

Al decir el ultimo nombre, el corazón se me paro un poco demás. Fue literalmente como sentir un balde de agua. Lo juro. Nunca lo sentí tanto como este día, en ese momento.

Me gustaría titular este evento como "el bajón que me faltaba", o algo por el estilo para hacer alusión a la frutilla del postre, nada más que desde una vista pesimista, claro está. Y después de charlar con mis familiares y novio, es como que decidí que no esta tan mal recursar una materia, no voy a querer aprobar algo que ya en ese momento era inaprobable.

Ya esta. Hasta el año que viene materia fea, que te voy a tener que querer para que no me hagas pasar esto de vuelta.

lunes, 18 de octubre de 2010

El año anterior a...

Ya hace varios días se me vino a la mente ciertos momentos que me hacen pensar constantemente "Y un año antes de eso...¿yo qué andaba haciendo?". Potenciado por esos momentos y por un post en blog de mi amiga Cele, paso a recapitular mis "lo que estaba haciendo el año anterior a...".

Hace poco fue el cumpleaños de mi abuela, y me acuerdo que el año pasado durante la fiesta que le habiamos hecho me mandaba mensajes con un chico que estaba conociendo. Un año más tarde, en la fiesta de mi abuela, este chico está al lado mio y mis conocidos lo conocen como mi novio.

Estoy a mitad de segundo cuatrimestre, y pienso lo que fue la mitad de segundo cuatrimestre del año anterior y quiero volver un año atrás: solo cursaba una materia de CBC, tranqui, ¡y ahora estoy con cuatro materias que me tienen preocupada todo el tiempo! Vamos evolucionado, ¿o no?

Veo a mi hermana babeandose con los chicos que va conociendo, y me hace acordar a mi hace más de un año atrás cuando andaba atrás de un chico, que a diferencia de la situación de mi hermana, no me daba la hora. Paren, eso fue más de una vez, ¿por qué lo cuento como si fuera la única vez? Bueno, ya lo saben.

El año pasado me la pasaba dibujando e intentando ser creativa. Hoy en día me la paso mirando películas, leyendo historia del cine e intentando encuadrar bien sin que se me vea una bolsa del supermercado Dia de fondo.

Hace un año o más me preocupaba porque no salía mucho, y ya empezaba a dudar de mi salud mental. Hoy en día sigo sin salir mucho pero no me preocupa mucho el qué diran...me preocupa mi poca vida social, nada más.

¿Cúales son sus "el año anterior a tal cosa yo..."?

miércoles, 6 de octubre de 2010

Lo que me molesta del otro...

Hoy venía caminando vuelta a casa, luego de un extraño día de facultad, y se me vino a la mente un episodio bastante boludo pero que en su momento llego a afectarme por unos aproximados cinco minutos.
Resulta que ayer tuve mi parcial definitorio de una materia, y en la condiciones en las que salí, ni ganas de hablar sobre las respuestas que puse/que no puse/que quise poner y no las puse porque soy tarada/que ni pensé y envidio a mi compañero porque sí las puso... en fin, no quería hablar de este tema, y ni bien salgo y escucho a mis compañeros debatiendo fervientemente sus respuestas, no lo hice intencional, pero finalmente termine diciendo "Shh". Ahora que lo pienso fue un acto bastante pelotudo desde mi parte, pero me salió así...y justamente uno de mis compañeros en el grupo de opinadores dice... "Uh, esta no quiere saber las respuestas".
Justamente, he aquí mi molestía. Me molesta demasiado que la gente hable sin saber o sin siquiera pensar en el otro. Esta bien, es una reacción aceptable ante mi comentario estúpido, pero también entendeme a mi cuando te digo que... ESTOY NERVIOSA Y SI NO APRUEBO ESTE PARCIAL NO CURSO MAS LA MATERIA.
La gente no entiende el nerviosismo de los demás.
De hecho este compañero tiene cada cosa que a veces me cae bien, y a veces me cae muy mal. Una de las veces que me cayo muy mal fue exactamente ayer con este comentario pelotudo.
¿Por qué será así? No sé, pero Juancito es así...
...¿Y qué pasa si lo que Juancito me dice o me hace es lo mismo que me molesta de mi misma?
Para pensarlo.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La hora del cinco

Yo sabía que esto me iba a pasar, lo sabía.
Cuando mis compañeros me dicen que se sacan notas entre el 4-6 en sus parciales/finales, es como que yo me pongo contenta porque aprobaron, pero digamos que yo nunca pase por esas instancias. Y no es que soy una traga, porque mis instancias van de aprobar muy bien a desaprobar muy mal. Lo mio va por los extremos.
Como ya dije, nunca me saque entre esos tres números, pero sabía que alguna vez en mi vida universitaria pasaría. No se puede escapar de esos números supongo.
Y, ¡ojo! No está mal. Digo, al fin y al cabo, aprobé. ¿Por qué no cierro el pico, me felicito porque aprobe y sigo mi vida como si nada? He aquí la verdad, no puedo. No puedo seguir mi día sin hablar sobre este tema. Lo tengo que largar.
Había estudiado para este parcial. Juro que estudie bastante, preste atención, le di bola. El parcial lo tuve la semana pasada, era el primero de esta materia y he de decir que fue uno de los más largos que tuve. Pero no importo, lo hice y salí con la sensación de que me había ido bien. Tranqui.
Hoy sorpresivamente mi profesor había corregido los parciales a una semana de haberlos entregado. Lo cual tiene su lado bueno y su lado malo. Cuestión que previamente a entregarlos nos informa que hay dos o tres desaprobados, y tres o cuatro que se sacaron un 4- y que para el próximo parcial se tenian que sacar más de 5. Yo, obviamente, rogando que no me tocara ninguna de esas dos situaciones, el profesor prosigió a decir nombre y número de nota (escracho total).
El desfile de los 8 y 9 se dieron cita en la listita de mi profesor. Y cuando llegan a mi nombre (ya habiendo dicho dos 4- y un 2) me mira como si nada y tira la nota.
El número 5, como bien dice mi título.
Mi primer 5.
Lo primero que pensé no fue "¡Aprobé!". No, no fue eso. Soy tan rompe pelotas que dije "¿Por qué 5?" mientras seguian los 7, 8 y 9. Y bueno, admito que no estuvo buena la sensación durante el resto del día.
Fue un sabor amargo. Como que me gusto aprobar el primer parcial del cuatrimestre, pero no con esta nota.
Conclusión: callarme más, y ponerme a estudiar más. Supongo.
¿Qué opinan? Acepto puteadas, es un blog libre de censura.

martes, 21 de septiembre de 2010

Ese día que me pasa una vez al mes

No estoy hablando del período si pensaron para ese lado. Porque este día me viene todos los meses, y no tiene nada que ver con esto -o capaz lo potencia, como sea. Es ese día en donde quiero mandar todo a volar, decir un par de palabras fuertes, dar un empujón al que se lo merece e irme lejos.
Sí, sí, el día de furia como diria señorita Pichot.
Es que todo viene diez puntos, o parece que todo esta bárbaro, hasta que te cae ese baldazo de agua fría que te dan dos sensaciones: tristeza o angustia...y la ira. Furia total que no sabes como calmar.
Particularmente hace unos minutos estuve entre hablar con la primera persona del msn, contar mi problema y tirar miles de maldiciones. O llamar a la persona causante de esta furia y decirle una que otra cosita. Probablemente, más de una subida de tono.
¡Es que todo viene bien! ¿Por qué la necesidad de cagarme el día de esta forma? Parece necesidad del otro, o necesidad del destino o del más allá que no tenes que estar diez puntos. NO. Algo malo tiene que venir.
Como estoy en mi día de furia del mes, les voy a decir a esta persona, al más allá y al destino: VAYANSE TODOS A PASEAR.
Hoy no me van a arruinar el día.
Ah, ¡feliz primavera para todos!
Que su día de furia se de una vez por año y no muy seguido.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

A todos nos gusta usar remerita en medio del invierno

Hace unas semanas se empezo a palpitar la primavera en terreno bonaerense. Lamentablemente, esto duro poco, pero queria hablar sobre la sensación que provoca un poco de grados más. Voy a intentar explicarlo de acuerdo a lo que a mi me pasa, pero parece que no soy la unica.
Yo si veo en un noticiero 17º es suficiente para decirme "Me tengo que poner una remera". Lastima que lo emplee medio tarde de mi reciente descubrimiento: 17º quiere decir no mucho frío, pero si hay viento, ¡agarrate! Agregale que yo siempre voy para el lado de la Costanera, donde en lugar de 17º hara 13º. (Es una exageración, lo sé, pero capaz no estoy tan errada eh).
La peor que me paso fue salir medio abrigada pensando que sí hacia frío, y ver que todo el resto anda en remerita. Creo que es peor que morirte de frío por pensarte que hacia calor. ¡Es lo peor! Porque mientras todos disfrutan del mini veranito, vos como naba estas emponchada como si hubiera 17º grados con viento.
Estoy esperando con ansias la primavera. Es la unica estación del año en donde no tengo problemas con que voy a ponerme. Lo juro. Tengo remeras de todos colores y tipos. Tengo sandalias de todos los colores y tipos (mentira, pero más que zapatos de invierno, seguro). Todo es más simple en primavera. No me tengo que enponchar tanto.
Reitero, espero con ansias la primavera. Finales de invierno + lluvia de Santa Rosa no está copado.

martes, 17 de agosto de 2010

Querido colectivo

No escribo estas palabras para quejarme de tu servicio. Si bien muchas veces tengo ganas de gritarte lo mucho que te odio, sinceramente no es así.
De hecho, esta ultima semana, en la que pase mas tiempo contigo que con cualquier otro objeto o persona o en cualquier otro lugar, me di cuenta de una gran virtud que tenes que creo pocos debe apreciar. Gracias a vos, colectivo en general, seas de cualquier linea o color, conozco mi propia ciudad.
Es una tremenda pavada, pero siendo chica de Gran Buenos Aires, y adentrarse a los que es la Ciudad Autonoma de Buenos Aires (que en realidad estan en la misma provincia, pero somos tan diferentes), esto es una gran revelación. 
Estando en un colectivo, yo podria escuchar musica -lo cual hago muy seguido si la bateria del mp3 o ahora la bateria del celular lo permite-, o leer algun libro o los apuntes de la facultad (lo cual hago muy poco), yo lo que mas hago es mirar por la ventanilla. Pero una cosa es mirar la ventanilla porque si, porque justo me quede mirando para ese lado, o por que si. No, yo miro, y digo mirar con lo que implica mirar: atención y hasta a veces sorpresa y admiracion.
¡Tremenda boludez! ¡Quedarse mirando como tonta un edificio raro con bandera griega! ¡O quedarse mirando una habitacion de un tercer piso, para decir que buen depto, me quiero mudar ahí!
Y ciertamente, parece una boludez. Pero en mi opinion, esta bueno mirar cosas que no conoces y la primera impresion. Es que tomar un colectivo implica conocerte el recorrido de memoria o no saber nada de lo que vas a ver. Bueno, la semana pasada pase por las dos intancias. Y ninguna me aburre por más que no lo conozca o viceversa.
Viajar en colectivo es un placer que muy pocas veces apreciamos. Y creanme que la semana pasada lo odie, pero llegue a una conclusión. Gracias al señor colectivo de linea X conozco muchas calles, se donde ir, y ya no me da miedo tomarme un colectivo que no conozco, porque me se ubicar. Pero gracias a él. Nada de Guía T.
Se por ejemplo que el subte B me puede dejar cerca del 15, colectivo que en estos nueve meses utilice reiteradas veces. Y a su vez, el 15 no solo me deja en lo de mi novio, pero sino tambien en lo de una compañera de la facultad, tambien me puede dejar cerca de Plaza Serrano, y tambien cerca de la facultad (aunque deba tomarme otro colectivo). También aprendi que bajarme en Plaza Miserere no es tan malo (siempre y cuando sea del lado "bueno").
Pero también aprendi algo muy sabio: no esta bueno tomarte mas de cuatro colectivos por día. Es malo para la salud mental.

martes, 10 de agosto de 2010

El último día de vacaciones

Este año las vacaciones de invierno fueron inexistentes. ¡Bienvenida la vida universitaria!
Mentira, la verdad que fue medio traumante. Una cosa es dejar de cursar y no tener nada más que hacer. Y otra muy diferente es dejar de cursar y tener que estudiar para los finales. Y encima darte cuenta que de la semana de los finales a la semana de comienzo del segundo cuatrimestre ¿cuánto hay? Casi nada.
Muy traumante toda esta situación, pero por suerte los finales fueron dados (y muchisima más suerte, aprobados), y tuve mi única semana de no hacer nada sin problemas.
La ventaja de no cursar los lunes son como un punto extra. O sea, el lunes fue mi último día de vacaciones. Poco normal, atípico diria. Y de hecho, fue un día atípico.
Fue un verdadero día de vacaciones. Salí con mi novio, el día precioso. (Debo confesar mi amor por la primavera, y lo mucho que quiero que sea primavera nuevamente). No hicimos mucho, pero caminar con él es mucho mejor que ver 30 películas indie seguidas, que comprarte esa remera que te gusta...que muchas cosas más.
Ultimamente veía que nos peleabamos mucho, pero ayer me olvide de todo lo malo, y vi que nuestra relación es una de las mejores cosasque me paso en los últimos tiempos.
-Exagerada le decían.
Bueno, volviendo a la realidad, y como bien dice el titulo, hoy ya se comienza a cursar. Y me voy hacia allá. Deseenme suerte y por mas últimos días de vacaciones.

viernes, 6 de agosto de 2010

Qué crisis de los veinte, ni que ocho cuarto...

Si bien ya hace como medio año que cumplí veinte años, les paso a comentar que cambio en mi vida (porque cumplir veinte es un gran paso, o eso dicen).
Cuando cumplí mis veinte, las preocupaciones de mis pasados diez años -claramente- desaparecieron. Cuando era adolescente, lo cual no esta muy lejos, pero ya esta en el pasado, me preocupaba el que diran. O sea, mi imagen de mi misma en sí estaba como distorcionada. Perfecto para la edad. También andaba preocupada por el colegio, porque yo era estudiosa (traga). Me preocupaba mi familia, la situación del divorcio de mis papas, que si bien fue cuando tenía como diez años, estaba como latente en mi. Patético. Me creía la única rara, porque la mayoría de mis compañeras de colegio y amigas no tenían papás divorciados. O sea, yo ya soy rara hace rato. Me preocupaba también que iba a estudiar, porque me parecia horrible no seguir estudiando. Era solo esa opción. Me aterraba viajaba en colectivo. Ni te cuento en subte. No conocia ni una calle de Capital, sólo el Obelisco, muy de vista en fotos más que en vivo y directo.
Bueno, hoy con mis veinte años hace rato cumplidos puedo reflexionar sobre mi pasado bastante boludo y veo que mis prioridades son otras, mi vida es otra a la que era hace... no sé, ¿dos años atrás?
Empecé mis veinte con todo: empece finalmente la carrera (¡bien por mi!), comence la nueva década con novio, un poco más segura de mi misma.
Pero mis preocupaciones hoy en día son las siguientes:
-Que ni en pedo me recibo a los 22 años como tenía planeado. Olvidate.
-Tengo que buscar un trabajo urgente. No puedo llegar nunca a ser independiente. No puedo ir a un shopping/Plaza Serrano tranquila, ¡no puedo!
-Tengo que dejar de concentrarme en boludeces.
-Tengo que ser menos dependiente de lo que mi novio diga de malo. Si me enojo, bancate que me enojo porque tengo razón, y si no la tengo, me deberia hacer la ofendida un ratito y despues pedir las disculpas pertinentes, sin tener que pensar que no me llama, no me escribe (ya sabemos por qué no me escribe).
-Salir más. He aquí, la preocupación más boluda de todas. ¡¿Cómo que no salgo y no aprovecho mi juventud?! Siempre fue así, y creo que seguira. Nunca entendí muy bien lo de salir, tomar y divertirse. Sigue siendo un misterio.